Y una que casi nadie te dice: no la vacíes por tu cuenta
Con la piscina llena, el agua del subsuelo no es ningún problema: el peso del agua de dentro compensa el empuje del agua de fuera, y el vaso trabaja como tiene que trabajar.
El problema aparece el día que se vacía. Sin agua dentro y con el terreno saturado fuera, el empuje va en una sola dirección y puede levantar, deformar o arruinar el vaso en cuestión de horas. Es la primera causa de piscinas de fibra echadas a perder en zonas de agua alta, y casi siempre pasa con buena intención: alguien decide limpiarla a fondo.
Una piscina Fiber no necesita vaciarse para mantenerla. Si alguna vez hay que hacerlo, por una reparación o una mudanza, se avisa y se hace con achique previo y con el procedimiento del fabricante. Es una llamada y te la ahorras entera.